ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Un grifo de agua para 800 refugiados sirios en Líb...
04 Mar 2018 18:36 - Marta Sotres @MartaSo3

Familias sirias que huyeron de Baba Amro por la guerra en su país, sobreviven hoy en habitáculos s [ ... ]

Respira Siria, respira
05 Abr 2017 10:16 - Marta Sotres @MartaSo3

Tienen que gasearlos a centenares para que prestemos atención a su desgracia. De los bombardeos que [ ... ]

Articulos anteriores


El desafío de Siria y Gaza

Todo conflicto bélico trae consecuencias. Ocurra en el entorno que ocurra. La primera víctima de las guerras y de los enfrentamientos armados son los derechos humanos, que parecen difuminarse entre la polvareda del desastre.

Siria y Gaza siguen viviendo a día de hoy una catástrofe humanitaria. Es la idea principal que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha querido transmitir en unas jornadas de tres días (11,12 y 13 de noviembre) organizadas en la Casa Árabe de Madrid.

Siria alcanzará en cuatro meses cuatro sangrientos años de guerra. Los levantamientos populares democratizadores de aquel 15 de marzo de 2011 en las plazas del país ahora quedan reducidos a cifras. Más de 200.000 personas muertas (lo equivalente a hacer desaparecer Ceuta y Melilla aproximadamente), cerca de 3.3 millones de refugiados, más de 6.5 millones de desplazados internos y un país sepultado bajo los escombros del odio.

 

Se trata de “la mayor catástrofe humanitaria del siglo XXI y, probablemente, del siglo XX desde el genocidio armenio o la partición de Israel en 1948”, sostiene Ignacio Álvarez Ossorio, profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad de Alicante.

El conflicto en Siria “se ha convertido en una guerra de todos contra todos”, el entorno ha cambiado ante la entrada de nuevos actores y el “escenario actual es peor del imaginado”, añade. Álvarez-Ossorio distingue cuatro elementos principales en el conflicto sirio.

En primer lugar, un régimen que desde el comienzo rechazó el diálogo y la reforma democratizadora y que lucha por sobrevivir a través de una “solución militar” llevada a cabo por la “Guardia Republicana y los shabija (sicarios del régimen)”. En segundo lugar, una inacción de la comunidad internacional que, a sus ojos, ha adoptado una postura de “esperar y ver”, ya que “en Siria no hay petróleo suficiente”. 

Como tercer punto, el profesor habla de la sectorización de los actores regionales en los que países como “Irán, Rusia y China (con el veto) o la milicia libanesa de Hezbollah ayudan a mantener al régimen a flote” mientras que Turquía, Arabia Saudí, Países del Golfo y Occidente se posicionan junto a “los opositores”. Álvarez-Ossorio habla de “una Guerra Fría entre Arabia Saudí e Irán”. La existencia de la fragmentación e islamización de los grupos opositores es el último y cuarto punto en el que contextualiza la crisis siria.

Para Álvarez-Ossorio, “en la guerra de Siria no hay muchas razones para el optimismo”.

La situación humanitaria de los refugiados palestinos en Siria

Michael Kingsley-Nyinah es director de UNRWA en Siria y conoce bien el terreno. Su mensaje es claro: “Los refugiados palestinos en Siria no deben ser olvidados y tienen que ser apoyados”. Asegura que el pueblo palestino “merece toda nuestra atención y nuestra ayuda” porque se trata de “un grupo de gente con una trágica experiencia en la historia del exilio y del desplazamiento”, que se encuentra en situación de extrema "vulnerabilidad".

 “Los palestinos no son bien recibidos en ningún lugar de la región”. Allá donde vayan se encuentran con “paredes de piedra o puertas cerradas”. “Son gente no deseada y perseguida de forma permanente”. Existe un comportamiento hostil hacia la población palestina que según, Kingsley-Nyinah, “se ha agravado durante la guerra en Siria”.

De los 530.000 refugiados palestinos que había en Siria cuando empezó el conflicto, han quedado 460.000, mientras que los 500.000 refugiados de otros países que vivían en ese país pasaron a ser 30.000 en el primer año de la guerra. "Eso muestra que sólo ellos (los palestinos) no tienen ningún lugar a dónde ir", explicaba Kingsley-Nyinah a la agencia de noticias Efe.

La inseguridad de los refugiados y su situación de pobreza, provocada en gran parte por la imposibilidad de acceder a trabajos dignos, son otras de las preocupaciones expuestas durante las jornadas.

“The world without war will take some time to arrive”. “El mundo sin guerra tardará algún tiempo en llegar”. (Michael Kingsley-Nyinah).
Los refugiados palestinos en Gaza: "En los supermercados hay comida pero la gente no puede pagarla"

Palestina sufre la ocupación israelí desde el año 1967, que limita la libre circulación, las oportunidades económicas y los derechos vitales de todos sus habitantes.Los palestinos no pueden estar tranquilos ni en su propio territorio.  

“Israel controla el aire, el mar, la tierra y la vida de los que viven dentro de Palestina”, asegura Haizam Amirah Fernández, Investigador Principal de Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto Elcano.

“Existe una negación sistemática de los derechos desde los últimos 60 años”, advierte María José Torres, Directora Adjunta de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitario (OCHA).

“Israel permite la entrada o la importación de bienes básicos (alimentos, gasolina) pero  bloquea su exportación (textil, agrícola, pesca…)”, lo que impide cualquier posibilidad de “desarrollo económico”. “En los supermercados hay comida pero la gente no puede pagarla”, alerta Torres.

El “bloqueo es especialmente intenso desde 2007”. Para cruzar el muro que separa Palestina de Israel “hay que pasar cuatro o cinco que van cerrándose a tu paso” y “da la sensación de que entras en una prisión de alta seguridad”. Tan sólo los equipos de “ayuda internacional pueden acceder en coche. Los palestinos han de entrar a pie y de uno en uno”, relata desde su experiencia en OCHA.

La imagen proyectada es trágica: el 80% de la población en Gaza depende de la ayuda humanitaria. Hay un 41,5% de desempleo, un 39% de pobreza y un 57% no tiene acceso a comida. El agua y la electricidad son otras de las carencias básicas de la rutina gazatí.

“Gaza tiene el tamaño de La Gomera y cuenta con una población de 1.8 millones de habitantes”. La isla canaria ronda los 23.000 habitantes (cifras 2011), por lo que la diferencia en cuanto a la densidad de población en ambos casos es manifiesta.

Para Torres, la mayor dificultad con vistas a un futuro reside no sólo en “reconstruir Gaza, sino en devolver la estabilidad psicológica a todos aquellos que han perdido a sus familiares durante el conflicto. El investigador Amirah, por su parte, considera que “todo lo que no sea cambiar el statu quo en Gaza no es más que una pausa hasta los siguientes enfrentamientos”.

Imprimir Email